-Nos hemos follao a esos germanos, ¿Eh, chavalote? -Ya te digo, Marco Aurelio. -¿Llevo recta la corona de laurel? -Estás hecho un pincel. Pedazo de desfile triunfal que te has marcado, cabrón. -¿Qué más tienes que decirme? -Recuerda que morirás. -Ya te digo. -Alejandro, Pompeyo y Cayo César, después de pasarse por la piedra todo…
– Una cosa te voy a decir, Jesús. Yo paso por delante de un escaparate y veo una silla que me gusta. Yo tardaré una semana, o un mes, o cinco años; pero esa puta silla acaba en mi comedor. Eso solía decirme Teresa, mi primera suegra, para explicarme una característica de su carácter que…
Me puse aquellos calcetines que tenían un agujero en la punta y me calcé los zapatos. Eran unos botines vintage de cuero envejecido que me gustaban mucho. Por alguna extraña razón aquellos zapatos olían muy mal. Supongo que era el tipo de piel; yo qué sé. No tenía hongos. Mis pies estaban limpios y sanos.…