Llibertat

Mucho más que un caballo

Sí, también es un caballo, pero es mucho más.

A nivel formal, Llibertat es una escultura realizada con técnica mixta. El grueso de la figura está realizado con listones de madera de palets, precortados con la forma deseada, encolados y atornillados entre sí. Otros materiales utilizados o por utilizar son: masilla de carrocero, pintura, vidrio (sus ojos son bolas de vidrio negro), cuero (para el colchón que albergará en su interior), resina epoxi translúcida (para el corazón), acero (para las herraduras), etc.

Llibertat tiene una puerta en el costado para que pueda albergar en su interior a una persona. Tengo previsto subir a Llibertat a un balancín.

A nivel simbólico, Llibertat evoca un caballo de Troya para una una persona. Un caballo de Troya donde refugiarse y asaltar una ciudad sagrada. Es una metáfora, sí.

También, en la medida que irá sobre un balancín, participa de la idea de «juguete». Y como muchos juguetes, va a tener sus complementos.

El proceso escultórico en Llibertat

Aquí te explico cómo surge la idea de mi caballo de batalla.

De la cabeza al lápiz

El plano de Llibertat está dibujado a escala 1:1 y se compone de tres vistas superpuestas; dos alzados (frontal y lateral) y una planta.

Cuando ya no lo necesité lo dividí en piezas para exponerlo como un políptico.

Armando la estructura

La producción de Llibertat comenzó con la fabricación de una estructura que soportara la «piel del caballo». Dicha estructura recuerda la quilla y cuadernas propias de las construcciones navales tradicionales.

Cerrando la forma

La estructura se forró con listones cortados con una forma aproximada, superpuestos, encolados y atornillados.

Pulir la forma

A base de radiales con discos especiales que permiten desbastar la forma y cortar los tornillos.

El corazón de Llibertat

Llibertat necesita un corazón. Un corazón grande, blanco, translúcido que lata, iluminándose. Y lo va a tener. Es un órgano interno, oculto, que no va a poder verse. La pregunta que suelo recibir es «¿qué sentido tiene hacer una pieza que nadie va a ver?». La respuesta es que Llibertat necesita un corazón.

Los ojos de Llibertat

Llibertat tiene ojos de cristal negro que le aportan una mirada brillante, viva y expresiva.

Otras consideraciones

El tiempo impregnado

No es nada exclusivo de esta pieza. Muchas obras cuya realización se prolonga en el tiempo lo manifiestan. No hablo de obras que necesitan mucho tiempo para realizarse debido a su magnitud o complejidad técnica. Hablo del tiempo que se tiene que tomar el artista con la obra o el que esta le pide al artista. Si todo esto suena un poco flipado es porque probablemente lo sea. Pero es así. Lo ves en la carrocería lijada que deja al descubierto las reparaciones y sucesivos repintados en una Chevy del 54, la guitarra de Steve Ray Vaughan o un mueble con un acabado decapé. Lo verás en Llibertat.

De izquierda a derecha: Chevy del 54, Fender SRV One, mueble con decapé y cuartos traseros de Llibertat

Una obra que viene y va

Solo aparentemente. No hay que ir a ningún sitio. Nadie tiene que nada. De vez en cuando Llibertat recibe una capa de pintura. Puede ser para facilitar ver la forma, o porque el caballo quiere participar de alguna sesión de foto y quiere estar guapo. Le he incluído, incluso, crines y cola de lanas. Lo cierto es que la escultura parece más acabada que tiempo después, cuando se vuelve a trabajar sobre ella.

Más que algo que contemplar

A lo largo de estos años, Llibertat me ha acompañado en otros proyectos; unos más artísticos que otros: desde lugar donde practicar shibari hasta ser una pieza de atrezo.

Y más que no les pienso contar.

Complementos

Como les dije, Llibertat va a tener sus complementos y, dado que es un caballo de guerra, va a necesitar una armadura para la lucha, lencería adecuada para descansar y ropa lujosa para su desfile triunfante. Las fotos son sólo una referencia y fuente de inspiración

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