El Conseguidor
Después de algunos trabajos muy rentables y para los que parece que tengo talento, alguien recomienda mis servicios a Ricardo.
Ricardo no me pide que vuelva a montar una coartada a un marido infiel, ni colocar al hijo idiota de aquel potentado, ni de quitar a alguien de la circulación, ni cuarto y mitad de libra de uranio enriquecido. Ricardo me pide algo muchísimo más difícil: que una mujer se enamore de él y le dé un hijo. Una mujer en concreto. Una y solo una: Marina.
He aceptado el encargo. No por nada me llaman «el Conseguidor»
Estoy escribiéndola así que ármense de paciencia, o sigan el proceso aquí.

